martes, 29 de mayo de 2007

psoe-pp-upn-iu-nb-pnv-anv....


Batiburrillo de siglas, tras las que se esconden, sobre todo para el que no quiere verlo, intereses, amigismos, partidismos, y sobre todo, un mundo. Posiblemente en el club de jubilados de la esquina y en mi querido colegio de dentistas hay los parecidos manejes, pero con más respeto y sin afectar a tantos. En todas partes cuecen habas, y en mi casa, a cucharadas.
Existen quienes piensan que la política es sucia, que no merece la pena votar, que no lo vamos a arreglar nunca... También el avestruz adopta la conducta de esconder la cabeza ante el problema (mito falso por otra parte).
Sorprende por ejemplo que los plastas de siempre (HB o sus sucesores, ANV) siguen teniendo seguidores. Será porque la gente sólo vé los muertos de ETA, y sólo por eso merecerían ser excluídos (y casi lo han sido) del panorama electoral, ¡ya huele!. Sin embargo, si se lee el programa electoral, se miran sus electores, sus electos, y su mundo, es evidente que son personas y que discurren y que su mundo es bonito, aunque las formas les pierden a veces, y lamentablemente se dejan representar por unos desaprensivos (¿y nosotros no?). Ayer compré un bote de miel estupenda, barata, de un productor abertzale, con los datos del lote y fecha de caducidad escritos a boli. Eso es producción artesana y no lo que dan por ahí. Los pescadores arrantzales, las granjas y vaquerías, los artesanos sencillos... están siendo arrasados por nuestro "sabededónde way of life". Eso es dumping, y nada de encubierto, sino descarado.
Y no me he metido con los chinos y sus negocios, ahí sí que hay paño que cortar. Y si seguimos basando la felicidad en el consumo, no cabe duda que ellos serán los dueños del mundo en menos de 30 años.

miércoles, 23 de mayo de 2007

500

No, no son los 300 de las termópilas. Lo he oído esta mañana en la radio, y me ha gustado, por lo
cual, les voy a echar un capote. El programa de TVE "España Directo" (que no he visto nunca, claro) ha cumplido su 500 edición. Se emite de 6 a 8 de la tarde, y presenta costumbres, culturas, tradiciones... El equipo tiene una plantilla de 176 personas, todos ellos me imagino buenos profesionales, con contratos fijos y sueldos decentes.
En las cadenas de al lado, a la misma hora (de máxima audiencia infantil, claro) "El diario de Patricia" y "A tu lado". Como ejemplos, alguna vez en uno de ellos una actriz porno se dedicaba a someterse al polígrafo (estupidez detectora de mentiras) para revelar el nombre del padre de su hijo, a elegir entre tres amantes presentes en el plató. En otra, por poner otro ejemplo, más de una pelandusca (no sé si dos o tres, no lo decían) se dedicaban a comparar la pilila de algún famoso con la de otros "conocidos", que al parecer conocían de primera mano (o boca o .....). No es todos los días, pero seguro que no lo hacen por no cansar, que no por falta de ganas.
No se qué plantilla pueden tener en esos programas, posiblemente les basta con 15 ó 30 personas, mal pagadas, eventuales, sin desplazamientos...
¿Alguien duda de que la cultura y sensatez no precisan de cierto mecenazgo?

sábado, 19 de mayo de 2007

Elecciones


Tocan elecciones. El sistema democrático tiene examenes de selectividad. Promesas, subvenciones, ayudas, derechos, deberes, trapos sucios... No nos tenemos que quejar, estamos ya acostumbrados y además es así, no tiene otro remedio. La noticia, que no lo es, es la corrupción, tan latina.
A estas alturas ya no creo que nadie piense en ideologías en cuanto a los "padres de la patria". Los partidos son gestores de recursos, los modelos de gobierno obedecen intereses. "Cuando los ideales fallan, no hay más remedio que agarrarse a los intereses" (yo se lo oí a Manuel Martín Ferrand). Les echamos la culpa a los políticos, pero, mirándonos el ombligo, hemos de reconocer que les hemos dejado solos. Los intelectuales se (nos) quejamos de la poca filosofía que hay en política, y de la paupérrima calidad de los debates, que en general quedan en ataques personales. Sin embargo, también es cierto que los intelectuales han huído en masa de la política, en parte por miedo al qué dirán, y porque la política es sucia. Vivir mancha; la política más
Las personas íntegras deben de empezar a soportar estas cosas. Todo el mundo tiene derecho a opinar, por tanto, puesto que contentar a todos es imposible, aquellos que quieran seguir un camino deberán soportar las críticas de quienes piensen o les interese lo contrario. Y seguir adelante. Cuando tú defiendes una postura correcta, ¿qué mas dá que pierdas por votos?. Es problema de los demás, tú, con defenderla, ya has ganado. Tienes que aprender a convencer mejor la próxima vez. Y además, de las primeras cosas que aprendí yo como aprendiz de político (en el Colegio de Dentistas) es que, para hacer cosas buenas, a menudo tienes que utilizar alguna herramienta común, aceptada, pero que en general usan los malos (no os voy a decir qué). Y si dimití de la sección de ética era porque, para cumplirla, tenía que incumplir códigos y leyes continuamente.
"Ladran, querido Sancho, luego cabalgamos".

miércoles, 16 de mayo de 2007

Teoría de la evolución inversa


A lo largo de la evolución, no se ha tenido en cuenta el factor "voluntad", que aunque en los seres inferiores posiblemente no tiene mucha potencia, en los mamíferos superiores es absolutamente determinante. Es decir. Si alguien se encuentra adaptado a su entorno, y le gusta y aprovecha lo que tiene, pues su tasa reproductiva se incrementa, así como su felicidad aparente. En cambio, un tigre que desee ser vegetariano, pues lo tiene crudo... En cambio, si en tu entorno, en tu sociedad, la alimentación básica es mijo molido, o tortilla de saltamontes, o macarrones con tomate (hablo de factores alimenticios, pero sirven factores religiosos, hábitos sociales...) el pobre que no esté adaptado a ese ambiente, a esa forma de vida está condenado a buscarse solo la felicidad.
Van Gogh buscaba el Color. Lo buscó como a una deidad, y se entregó a él. Los mínimos éxitos que consiguió (según él, que para los demás fueron descubrir el impresionismo) le proporcionaron un atisbo de felicidad, pero vivió atormentado hasta su locura final. Otros buscamos otras cosas, posibles, imposibles...
Tampoco tenemos que fijar nuestra felicidad en la tasa reproductiva. Todos buscamos; vivir es buscar, y el que no busca nada, está condenado a no encontrar nunca nada.

viernes, 11 de mayo de 2007

Otras drogas menores


El dinero y el poder. Creo que no te descubro nada. Junto con ellos está el deseo, no el sexual, sino el de bienes materiales. La religión budista centra en el deseo todos los males del mundo, tienen una filosofía muy bien estructurada (no me la sé, claro). Su antídoto es el desapego a todo lo terrenal, a lo material, fomenta la espiritualidad. Si tienes el valor de practicarlo, proporciona una felicidad fuera de lo común. Yo me lo tengo que repetir todos los días, y de verdad, que como empresario tengo que guardarme de ello.
El Tao, el primer libro religioso que se conoce del mundo, dá un buen repaso al poder. Sigmun Freud basó toda su teoría psicoanalítica, la patología del subcosnciente, en un deseo sexual mal llevado, aunque uno de sus discípulos afinó más, no sé si Adler o Jung, y lo definieron como el ansia de poder en sus múltiples manifestaciones, el sexo una más de ellas.
Actualmente el Tibet sufre un cuasi genocidio poco conocido, por la ocupación militar de China. El Dali Lama y los pocos monjes que quedaron viven exilados en India.


La vida fácil sin complicaciones. Hoy en día nada se estropea, y si se estropea, se tira y se compra otro. "Con las cosas viejas no sabeis hacer otra cosa que tirarlas" (Buero Vallejo, Historia de una escalera, y refiriéndose a personas, no a cosas). No soportamos la mínima incomodidad, ni contratiempo. Las cosas tienen que ser perfectas. Todos los dentistas, y en especial los ortodoncistas, coinciden en que el aumento proporcional de precio que ha habido en sus tratamientos de 15 años a esta parte (aproximadamente el doble) no se debe a otra cosa que la exigencia de las madres a que su niño quede "perfecto". Leves apiñamientos que hace un tiempo se toleraban, hoy en día sin inadmisibles, y lo mismo con cualquier objeto de consumo, las medicinas... No se soportan los "efectos secundarios.
Reacciones habituales:
a) Echarles la culpa a los demás de nuestros problemas, pensar que la solución de los problemas depende de otros, no de nosotros. Los tontos, ante un problema, sólo buscan culpables; los listos, soluciones. Casi siempre formamos parte tanto del problema como de la solución.
b) Todo se organiza para que los vagos, ignorantes, insensatos… no sufran las consecuencias de sus actos. La sociedad sobreprotege. Todos sabemos lo que pasa cuando sobreprotegemos a nuestros hijos, los volvemos inútiles e imbéciles. Pues lo mismo la sociedad con los ciudadanos. Sin un niño es vago, y encima le aprueban el curso y no sufre las consecuencias de sus actos, aprende más deprisa a no trabajar y hacer el gamberro. Nadie, ni sus padres, le darán dos tortas, bajo pena de cárcel… (y no me invento nada, señores). Si tenemos más de lo que necesitamos, ¿para qúe esforzarnos?.

El hedonismo: el culto al cuerpo, la belleza, la apariencia externa, la imagen… (tanto de las personas como de las empresas) nada que ver con la belleza del corazón, la bondad… No me molesto en explicar esto, cógete cualquier revista, cualquier escaparate de cualquier tienda de productos para el cuerpo, ropa, farmacias... nada escapa a sus garras.
Como dentista podría hablar de imagen de franquicias de dentistas, en especial de Vitaldent pero por el momento, prefiero vivir tranquilo.
Un dentista inglés dijo una vez en público: "si quieres tener muchos empastes, vé a tu dentista cada 6 meses; Si quieres tener muchos, muchos empastes, cambia de dentista cada 6 meses". Con Vitaldent no hace falta cambiar, se las arreglan solos para inventarse empastes y provocar problemas para arreglarlos.

7º: todas las demás, con el sexo en vanguardia. Hoy en día el sexo está en todas partes, ha invadido nuestra privacidad. Con el sexo se vende todo, llevamos miles de años y sigue funcionando. Dónde está el límite de lo adecuado, nadie lo sabe. Como decía en una de las primeras entradas, es el único "vicio" que traemos de fábrica, y no puedo hablar sobre él, que cada cual se las apañe.

La energía

Pocas culturas hablan bien de la pereza; para todas, es un camino seguro hacia la degradación de la persona. Pues bien. La energía (petróleo, carbón, madera, electricidad…) y la comida fácil (producción de proteínas animales a costa de la sobreexplotación de recursos naturales) conlleva a medio plazo frío y hambre para toda la humanidad, provocada por la avaricia colectiva, el rechazo a ganarnos el pan con el sudor de nuestra frente, y a padecer un mínimo de “incomodidades domésticas”. Por energía matamos, y si no, que se lo pregunten a los iraquíes.
Expertos en ingeniería han calculado que las civilizaciones griega y romana fueron capaces de ser el referente cultural único en la historia porque, además de que existieron personas capaces de pensar, había aproximadamente unos 10 esclavos por hombre libre. Pues bien. Hoy, en nuestro medio, en equivalentes energéticos disfrutamos aproximadamente de unos 30 esclavos, que realizan el trabajo por nosotros en forma de máquinas, abonos agrícolas, plásticos… (hace unos años, posiblemente ahora serán más).
Necesitamos cansarnos, necesitamos hacer ejercicio. Hace 100, quizá 50 años, casi todo el mundo acababa físicamente cansado su jornada. Los trabajos tenían un componente mecánico, los productos caseros había que acarrearlos, prepararlos, las casas se limpiaban con esfuerzo, se andaba al cole y al trabajo... Hoy en día el pan se gana sin sudor de nuestra frente.
Necesitamos cansarnos, repito. Igual me dá que sea en un gimnasio, que en el huerto, que paseando. Lo único importante es disfrutar con ese esfuerzo, y si además, realizamos alguna tarea útil: limpiar, recoger, ordenar... y no precisamente nuestra casa, sino la ribera del río, el jardín de mierdas de perro... mejor. Recibir alabanzas de los demás forma parte muy importante de nuestra personalidad, necesitamos sabe que los demás aprecian nuestro trabajo, nuestro ser, hasta que estemos suficientemente maduros para hacerlo sin más recompensa emocional que la propia autoestima.
¡Hala, venga!. ya he terminado esta entrada, vete a paseo.

jueves, 10 de mayo de 2007

Soy dentista, claro


2º: el azúcar y demás carbohidratos refinados: es evidente que su consumo es placentero. El primer dulce de nuestra vida, es la leche materna (es muy dulce, rica en azúcares, una de la que más de los mamíferos) a la que nos agarramos con desesperada necesidad en cuanto asomamos a la vida. Además de la lactosa, que confiere el sabor agradable, existen proteínas (albúmina) y grasas, mezcla presente en prácticamente la totalidad de los alimentos "basura" así como los refrescos y salsas que los acompañan. Algunos autores como Montignac, Burkitt, Campillo, lo han relacionado con la obesidad patológica que afecta a nuestracivilización, y personalmente estoy convencido de que ocasiona a largo plazo trastornos del sueño, del comportamiento, del rendimiento escolar... El pan blanco, las harinas refinadas, féculas… se comportan en menor grado como un azúcar, proporcionando un placer cerebral un poco menos rápido que la sacarosa, pero con idéntico resultado.
Por motivos clínicos, como dentista, estoy acostumbrado a ver niños y jóvenes con un alto índice de caries, de mirada ausente y hablar balbuceante. Procuro establecer inmediatamente un programa de sustitución del azúcar que consumen de forma abundante. Si puedo, procuro que abandonen los carbohidratos refinados de rápida asimilación (dieta Montignac) y cuando además consigo que abandonen el visionado de largas horas de televisión, en uno o dos meses tengo delante a personas que miran a la cara, hablan, razonan y mejoran el rendimiento escolar y su sociabilidad.
Que nadie espere milagros. Los cambios son sutiles, pero para mí, evidentes. Gracias a Dios, parece que la comunidad científica está cambiando. Han observado que poner máquinas de refrescos en los institutos aumenta el absentismo, el fracaso y la violencia escolar. En las cárceles, esta alimentación aumenta la violencia entre reclusos. Y puestos a decir tonterías, creo que puede ser un factor determinante en la miopía de nuestra civilización, junto con el leer tanto y el no mirar nunca al infinito. Conviene mirar por la ventana de vez en cuando a un paisaje verde lejano y recrearse la vista.
Otra observación personal. Casi todos los niños pasan una temporada miopes, durante la infancia tardía y principios de adolescencia. Si no se les pone gafas, a menudo se corrigen solos. Si nos empeñamos en corregirles completamente no hacen (hacemos) más que aumentar las dioptrías.

viernes, 4 de mayo de 2007

droga dura


Hay que dejar bien claro en todo caso, que las drogas son GENIALES. La sociedad no puede vivir sin drogas. Todas las civilizaciones, todas las culturas, salvo contadas excepciones que posiblemente no han tenido acceso a ellas, han utilizado las drogas en su beneficio y disfrute. Es más. En gran parte de los casos, las drogas han estado ligadas a ceremonias religiosas, sociales, ritos iniciáticos... forman parte del hombre en sí. De todas ellas, tan sólo una la traemos puesta de fábrica: el sexo. No tengo autoridad suficiente para pontificar sobre esta apasionante faceta de la personalidad humana, y puesto que de todos es conocido los beneficios ydaños que puede ocasionar, prefiero obviar su descripción. Todas las drogas, consumidas con moderación, son vistas con ojos muy permisivos por la sociedad, lo que favorece su presencia y difusión.
1º: la televisión de los cojones: No hay producto más alienante, más destructor de la voluntad humana, ni mas aislante mental que la que emana de la "caja tonta". En particular, los niños y adolescentes pero también los adultos, pierden las referencias individuales y familiares, trasladando sus modelos psicológicos a los programas, que idealizan, debido a que reflejan sus propias frustraciones, y les proporcionauna vía de solución, la que surge del desenlace de la trama televisiva. Los niños dejan de relacionarse, de jugar con sus hermanos, con sus primos, amigos, con sus padres. En circunstancias normales, estas relaciones son de colaboración otras de conflicto, que contra lo que pueda parecer, son una importante fuente de aprendizaje para la vida adulta. Todos debemos aprender dónde se encuentran nuestros límites, y en el caso de que surjan los conflictos, incluso a veces violentos, debemos medir y/o sufrir sus consecuencias, y generar los mecanismos para resolverlos. Todos, en nuestro trabajo, disfrutamos de las cosas que nos salen bien, pero aprendemos más de las cosas que nos salen mal. En estas situaciones, tenemos que aplicar esquemas que hemos tenido que implantar en la edad infantil, y desgraciadamente, se avecindan dos o tres generaciones que han perdido la capacidad de "negociar" los problemas. Los únicos conflictos que surgen son los del capítulo de la serie de moda, con la cual los jóvenes se identifican, ya que por supuesto, los productores del programa vuelcan las preocupaciones típicas de la edad. El propio programa proporciona una solución "de película" que casi nunca funciona en la vida real, pero les proporciona a nuestros hijos una falsa sensación de placer, puesto que se ha resuelto "su problema" y todos son ya “felices”.
De un tiempo a esta parte, sobre todo tras la desaparición o pérdida de influencia de las cadenas públicas, con la aparición de las cadenas privadas, incluso el propio contenido de los informativos no obedece a criterios imparciales, sino que están al servicio de intereses no declarados. Todos hemos detectado un aumento del sensacionalismo que remueve nuestro "morbo" y nos mantiene pegados a la información. Los temas “de moda” culebrean como serpientes, retroalimentándose hasta que se apaga, sustituido por otro culebrón. Las grandes campañas mediáticas, para consumir determinado producto o alienarnos con determinada opción política, utilizan la televisión sobre todo, no ya con anuncios entre programas, sino con publicidad subliminal en los propios contenidos, o actitudes de famosos o deportistas (qué pocas veces intelectuales) que nos inducen a imitarlos, son referentes sociales muy poderosos, que sustituyen a nuestros padres. Los niños pasan mucho más tiempo hoy delante de la televisión que relacionándose con sus padres, es una consecuencia inevitable.
Mira a un niño viendo la tele. Tiene una cara más o menos como si se estuviese chutando, y casi no responde a estímulos externos.
Pues eso.

martes, 1 de mayo de 2007

Mis drogas y la religión



La religión, desde siempre, forma parte de los patrones de conducta social e individual básicos. No hay que olvidar que, por motivos que no vienen al caso, durante toda la historia conocida, una gran cantidad de recursos materiales y humanos, los más ilustres eruditos, pensadores, filósofos… han estado al servicio de la religión, y en lo que nos toca a nosotros, la iglesia Cristiana (católica, protestante, ortodoxa...) con sus cismas, herejes, brujas y demonios, que en suma han depurado, y de paso encorsetado mucho la expresión del sentimiento religioso que existe en todo ser humano.
El pecado y la culpa, a menudo están ligados al descontrol de dicho placer. Las religiones y culturas intentan poner estrechos caminos al placer (es imposible detenerlo), y sus desviaciones a menudo las expían con la mortificación, el sacrificio, e incluso el dolor, antónimo del placer.
A título de curiosidad citaremos que la religión hindú ha hecho una curiosa y elaborada mezcla de sexo y religión, difícil de entender para el pensamiento occidental. Contemplan incluso dos vías, la vía diestra de abstinencia, coincidente con la occidental, y la "vía de la mano izquierda", cuyo exponente es el tantra (que todos identificamos con sexo a tope, con el Kama-Sutra a la cabeza) y es mucho más amplia que eso. El sexo es lo que nosotros hemos cogido del tantra para reirnos de esa filosofía y para otras barbaridades, pero al final, la culminación acaba también en la continencia y contemplación mística.
A lo largo de la historia, el placer, para bien o para mal, ha sido un recurso muy escaso. La mera supervivencia ocupaba en gran medida el pensamiento general de la sociedad, frente a las calamidades que se cernían sobre las personas. No quiera decir que la vida era pura desgracia, pero sí que podemos usar este término comparándolo con la situación de la actual "sociedad de consumo". La supervivencia era tan delicada, que la mínima desviación de recursos hacia un placer la ponía en peligro, por lo cual, todas las religiones han establecido como pecaminoso el abuso del placer, en cualquiera de sus formas, estableciendo unas pautas definidas socialmente obligatorias. La mera presión social, y la dificultad de librarse de ella, era a menudo sistema represivo suficiente para regular la conducta del individuo.
Hoy, evidentemente, en nuestro mundo, la supervivencia ha pasado a un segundo plano. A un pequeño porcentaje de la población nos preocupa la situación de la biosfera, en el sentido que nunca jamás se ha producido una extinción masiva de tantas especies e individuos, nunca a un ritmo tan acelerado y por supuesto, nunca había tenido una causa tan clara y definida: las actividades humanas (meteoritos aparte). Cierto es que tenemos pruebas de sobreexplotación de los recursos en comunidades tribales prehistóricas, que ocasionaban su desaparición (muerte o emigración). Pero el ritmo actual de fumarnos el mundo traerá a buen seguro graves consecuencias para nosotros. Nadie puede pensar que podamos manipular las condiciones vitales, jugar a Dios, como para no sufrir alguna de sus consecuencias.
En todo caso, el objeto de este ensayo no es llamar la atención sobre el expolio de recursos naturales, que evidentemente se consumen para generar placer. Ni tampoco que sea o no pecado usar o abusar del placer. Vamos a detenernos sobre otros factores, desconocidos para el público general. Nadie discute que el tabaco, el alcohol, el cannabis, la cocaína, las drogas duras, las drogas de diseño y tantas otras, no sean elementos que proporcionan un placer, probablemente insano, y que causan a medio o largo plazo la destrucción del individuo. Si unas drogas están permitidas y otras no, lo son tan sólo por la velocidad a la que destruyen. Nosotros jugamos con el alcohol, los moros con el hachis, los chinos el opio, los mayas el peyote y la coca, los africanos con otros alucinógenos... y el que no, con la mujer del vecino, como los esquimales.
Pero de ahí a permitir mucho... Hoy en día existen movimientos (marginales, eso sí) de legalización de las drogas. El peor favor que les podemos hacer es hacerles caso, aunque no dejan de tener cierta razón. Cada uno puede elegir la forma de morirse, aunque a alguno se le agradecería eligiese algún método más rápido y sin salpicar.

inciso

nada tiene que ver con las drogas, aunque ahí en eeuu manejan las más potentes, dañinas, y en grandes cantidades (en las próximas entradas lo entendereis).
Borja se ha decidido por ir a Stanford. Además de que es de más prestigio, el poder ir todos los días en bici cuenta mucho.
Que la fuerza te acompañe (la fuerza nos acompaña siempre, lo que pasa que no siempre empujamos hacia donde debemos).